¡Hola!
Me llamo Raquel, y sí, soy de ese grupo de fotógrafos que lleva rodeado de cámaras toda su vida. Desde pequeña he convivido con la fotografía aunque nunca me planteé dedicarme profesionalmente a ello, hasta que descubrí la fotografía de bodas.
Desde entonces no puedo dejar de formarme e interesarme en todos los temas que complementen este trabajo, el cual es también mi pasión.
Soy una persona de rutinas, adoro el cine, los libros y el café. Mis ratos libres los paso dibujando y escribiendo. Me gusta cuidar cada detalle y buscarle un significado a todo lo que hago. Me considero una persona muy cercana y para mi es primordial tener conexión con las parejas que me contratan.










